En la sombra de mi ego
hay un pensador errante.
Las palabras son su juego.
Él no actúa, está distante.
Es un niño mi entrecejo.
La sombra no lo recoge.
Intenta que llegue a viejo
estropeando relojes.
Hay una mujer, si amo;
envidiosos si prospero.
Inseguro, soy el ramo
que se ahoga en el reguero.
En mi sombra se protege
de la luz la fortaleza,
ostentando firme el eje
donde amarra a la tristeza.
Los demonios del pasado
chillan. No los reverencio.
Los errores silenciados
se refugian en silencio.
Mi arrepentimiento
es un hormiguero.
Mi alma es el sustento
de estos mil mineros.
Mi sombra se alarga inerte
a lo largo de la tarde.
Yo le doy mis movimientos;
el Sol la luz, pues él arde.
La fiebre del oro
me causó delirios.
Maté mil hormigas
en un genocidio.
La Luna cose retales
y en oro una frase borda:
"Lo que viven los mortales
no es más que luces y sombras."
viernes, 29 de abril de 2011
lunes, 25 de abril de 2011
VI - DESESPERAR
El tiempo no pasa en mi zulo,
pues dentro nadie nada espera.
La cuerda que hace preso al mulo
vibra en frecuencias que exasperan.
Limitando sus movimientos
quedará atado aunque se muera.
Soy escuálido en cautiverio
en esta escuálida pecera.
pues dentro nadie nada espera.
La cuerda que hace preso al mulo
vibra en frecuencias que exasperan.
Limitando sus movimientos
quedará atado aunque se muera.
Soy escuálido en cautiverio
en esta escuálida pecera.
miércoles, 13 de abril de 2011
V - CARONTE CARENTE
Modela morena estampa,
rúbricas que tosco gesto
dejan al que está dispuesto
a leer "La paz escampa".
Las bombas no traen consuelo.
Explotan y el suelo rompen.
Parten en cien el silencio
y los barrios de los pobres.
Ríe y cuenta sus caudales
el promotor de la guerra.
Va pensando nuevos planes
el Titán hijo de perra.
Defended la amada Patria.
¡Pues que se defienda sola!
¡Nada defienden las armas!
¡Qué mal besan las pistolas!
Caronte en el horizonte,
carente de don de gentes,
va contando sus monedas,
que importan más que las muertes.
rúbricas que tosco gesto
dejan al que está dispuesto
a leer "La paz escampa".
Las bombas no traen consuelo.
Explotan y el suelo rompen.
Parten en cien el silencio
y los barrios de los pobres.
Ríe y cuenta sus caudales
el promotor de la guerra.
Va pensando nuevos planes
el Titán hijo de perra.
Defended la amada Patria.
¡Pues que se defienda sola!
¡Nada defienden las armas!
¡Qué mal besan las pistolas!
Caronte en el horizonte,
carente de don de gentes,
va contando sus monedas,
que importan más que las muertes.
lunes, 11 de abril de 2011
IV - DULCE INSOMNIO
Dicen los demonios
que de madrugada
hacen aquelarres
dentro de mi almohada.
No pego la oreja
más la algarabía
de noche no deja
descansar al día.
De pensar no duermo
y al pensar no hallo
merecido sueño
ni ansiado desmayo.
Otra noche en vela
que del puerto zarpa,
vislumbra y recela
veredas del alba.
que de madrugada
hacen aquelarres
dentro de mi almohada.
No pego la oreja
más la algarabía
de noche no deja
descansar al día.
De pensar no duermo
y al pensar no hallo
merecido sueño
ni ansiado desmayo.
Otra noche en vela
que del puerto zarpa,
vislumbra y recela
veredas del alba.
domingo, 20 de marzo de 2011
III - AVE MIDAS
Arde. Quema.
Entre mi carne
ríos de lava,
cauces, venas.
Rito. Fluye.
Despacito
no persigue
pero huye.
Costillas forman la jaula
del ave que yace en llamas.
Muy adentro se consumen,
ambos bípedos e implumes.
Las ascuas bajo la fragua
traen aromas de perfumes.
El vuelo sobre las aguas
ya es imposible, y lo asumen.
El ave lleva el recuento
de los suspiros sonoros,
de sueños, de argumentos,
de tonterías y decoro.
El hombre recuerda el cuento
del Rey Midas y del oro.
Y siente el calor muy dentro.
"¡No quemar lo amado imploro!".
Arden los besos del hombre.
Arden lo amante y lo amado.
Si se nombra, arde el nombre;
si se actúa, el predicado.
Bajo la piel ya no alumbra.
Ya no hay noches de deleite.
Candil maldito en penumbra
prende aún sin el aceite.
El miedo ya se apodera
de la voluntad de ambos.
¿Tú quién eres? ¿Tú quién eras?
¿Por qué te produces asco?
"Era un cobarde cualquiera,
ahora soy cobarde harto.
Subiré mil escaleras
a ver si el pecho me parto."
Monta en congoja al oirlo
el ave del Purgatorio,
que aletea aturdido.
Fatiga el pecho del otro.
"¡No quiero ser más tu nido!"
Brama el hombre harto furioso.
Y mientras cae al vacío
nota el hielo de su rostro.
Entre mi carne
ríos de lava,
cauces, venas.
Rito. Fluye.
Despacito
no persigue
pero huye.
Costillas forman la jaula
del ave que yace en llamas.
Muy adentro se consumen,
ambos bípedos e implumes.
Las ascuas bajo la fragua
traen aromas de perfumes.
El vuelo sobre las aguas
ya es imposible, y lo asumen.
El ave lleva el recuento
de los suspiros sonoros,
de sueños, de argumentos,
de tonterías y decoro.
El hombre recuerda el cuento
del Rey Midas y del oro.
Y siente el calor muy dentro.
"¡No quemar lo amado imploro!".
Arden los besos del hombre.
Arden lo amante y lo amado.
Si se nombra, arde el nombre;
si se actúa, el predicado.
Bajo la piel ya no alumbra.
Ya no hay noches de deleite.
Candil maldito en penumbra
prende aún sin el aceite.
El miedo ya se apodera
de la voluntad de ambos.
¿Tú quién eres? ¿Tú quién eras?
¿Por qué te produces asco?
"Era un cobarde cualquiera,
ahora soy cobarde harto.
Subiré mil escaleras
a ver si el pecho me parto."
Monta en congoja al oirlo
el ave del Purgatorio,
que aletea aturdido.
Fatiga el pecho del otro.
"¡No quiero ser más tu nido!"
Brama el hombre harto furioso.
Y mientras cae al vacío
nota el hielo de su rostro.
martes, 15 de marzo de 2011
II - APOLOGÍA DEL DESALMADO
Tiempo. Todo es cuestión de tiempo.
Ser expulsado del útero o del jardín del Edén.
Ser expulsado del mundo para volver a nacer.
Implementar los opuestos o trascender en papel.
Nacen los truenos que pare la madre tormenta.
De su insumisión nace el arte de no obedecer.
Quien invocó a la lluvia que se arrepienta.
Porque el sediento exigente no apaga su sed.
Quien prohibió al aire
convertirse en viento
sufre los lamentos
del tercer poder.
Prisión sin presión
y preso en su tórax:
¡La revolución!
¡El aire se atora!
Por fin dejarás de inspirar
el miedo en los pueblos.
Ahora toca suplicar,
esperar expiar,
porfiar con porfiria
y expirar como un perro.
Pasa el tiempo
como las páginas del libro que no escribió.
No tuvo un sueño
que le diera sentido a la decisión.
Nunca abrió el frasco de su esencia.
El ruido le impidió pensar.
Tuvo recuerdos, mas no vivencias.
Que duerma diez minutos más...
Dos minutos más soñando.
Los años pasan volando.
Ahora va sintiendo el camino.
¿De qué vale seguirlo sin más?
Se detiene a buscarle el sentido
que se le brindaba al andar.
¿Qué quiso ser de mayor?
¿Ser un alto ejecutivo
bajo un ejecutor?
¿Abogado abogando
a abocados al dolor
o defendiendo al culpable
convirtiendolo en deudor?
¿Jefe que ordene orden
a hordas de otro color?
¿Ordeñar tu sorda vida
frente a un ordenador?
¿Un Don Nadie donde nadie
piense en un mundo mejor?
¿Quiso un mundo mejor?
¿Quieres tú un mundo mejor?
Ser expulsado del útero o del jardín del Edén.
Ser expulsado del mundo para volver a nacer.
Implementar los opuestos o trascender en papel.
Nacen los truenos que pare la madre tormenta.
De su insumisión nace el arte de no obedecer.
Quien invocó a la lluvia que se arrepienta.
Porque el sediento exigente no apaga su sed.
Quien prohibió al aire
convertirse en viento
sufre los lamentos
del tercer poder.
Prisión sin presión
y preso en su tórax:
¡La revolución!
¡El aire se atora!
Por fin dejarás de inspirar
el miedo en los pueblos.
Ahora toca suplicar,
esperar expiar,
porfiar con porfiria
y expirar como un perro.
Pasa el tiempo
como las páginas del libro que no escribió.
No tuvo un sueño
que le diera sentido a la decisión.
Nunca abrió el frasco de su esencia.
El ruido le impidió pensar.
Tuvo recuerdos, mas no vivencias.
Que duerma diez minutos más...
Dos minutos más soñando.
Los años pasan volando.
Ahora va sintiendo el camino.
¿De qué vale seguirlo sin más?
Se detiene a buscarle el sentido
que se le brindaba al andar.
¿Qué quiso ser de mayor?
¿Ser un alto ejecutivo
bajo un ejecutor?
¿Abogado abogando
a abocados al dolor
o defendiendo al culpable
convirtiendolo en deudor?
¿Jefe que ordene orden
a hordas de otro color?
¿Ordeñar tu sorda vida
frente a un ordenador?
¿Un Don Nadie donde nadie
piense en un mundo mejor?
¿Quiso un mundo mejor?
¿Quieres tú un mundo mejor?
lunes, 14 de marzo de 2011
I - PRESENTE DE SUBJUNTIVO
¡Qué ganas de verte!
¿Qué gano arrastrando
en vano al presente
que estoy amarrando
con cuerdas de lino?
¿Qué gano arrasando,
convirtiendo en muerte
momentos y ansiando
tramos del camino?
Segundos matando
efímeros entes.
¡Qué ganas! ¡Que entres
por mi cristalino!
Miradas inertes
garantes de instantes
que antes o durante
tu estancia son arte.
Qué ganas de verte...
y de saber que ves arte.
¿Qué gano arrastrando
en vano al presente
que estoy amarrando
con cuerdas de lino?
¿Qué gano arrasando,
convirtiendo en muerte
momentos y ansiando
tramos del camino?
Segundos matando
efímeros entes.
¡Qué ganas! ¡Que entres
por mi cristalino!
Miradas inertes
garantes de instantes
que antes o durante
tu estancia son arte.
Qué ganas de verte...
y de saber que ves arte.
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