Veo en el rostro del que pasa.
Noto el deje distraído.
Río pues mi risa es queja.
Pesa más que sus motivos.
Comunícame tu estado
anímico sonriendo.
Desde mi punto de vista
ya todo tiene sentido:
yo emito las señales
yo soy el que las recibo.
Las señales traen los bienes
y los males escondidos.
Los augurios de los dioses
no dijeron lo que tú sabías,
lo que tú querías,
lo que tú soñaste.
Muéstranos tu arte.
Tu escenografía.
miércoles, 4 de enero de 2012
XXXVIII - ROSEBUD
Olvidado como el juguete en la nieve
quedó un jueves bajo la cama tirado.
Aterrado, su recuerdo nunca viene
a los nenes que con él un día jugaron.
Escondido en un rincón de la memoria,
bajo el polvo que los años le legaron,
cargaremos las lecciones del pasado.
Sufriremos los errores de la historia.
Ocupemos nuestro tiempo con sandeces.
Llenemos de tales las conversaciones.
Dejemos la vida en manos de los jueces
que puedan moralizar nuestras acciones.
Acostúmbrese a modas de sinsabores,
a colores por el tiempo desgastados,
a los días por el sueño degustados
y de nuevo concéntrense en sus labores.
"Un clavo saca a otro clavo"
le dijeron al clavado
que esperaba las palabras
que otras veces le salvaron.
Quizá sentirse inmortal justifique el hedonismo.
Quizá asomarse al abismo sea una forma de volar.
Quizá sea casi tan dulce como sentirse querido.
Quizá sea mucho mas fácil que aprender a despertar.
Quizá, exasperados, no hallemos ninguna respuesta.
Quizá pretendamos dejar las respuestas de lado.
Quizá sean inútiles, cábalas, mitos, apuestas...
Aunque es más probable que nunca hayamos buscado.
quedó un jueves bajo la cama tirado.
Aterrado, su recuerdo nunca viene
a los nenes que con él un día jugaron.
Escondido en un rincón de la memoria,
bajo el polvo que los años le legaron,
cargaremos las lecciones del pasado.
Sufriremos los errores de la historia.
Ocupemos nuestro tiempo con sandeces.
Llenemos de tales las conversaciones.
Dejemos la vida en manos de los jueces
que puedan moralizar nuestras acciones.
Acostúmbrese a modas de sinsabores,
a colores por el tiempo desgastados,
a los días por el sueño degustados
y de nuevo concéntrense en sus labores.
"Un clavo saca a otro clavo"
le dijeron al clavado
que esperaba las palabras
que otras veces le salvaron.
Quizá sentirse inmortal justifique el hedonismo.
Quizá asomarse al abismo sea una forma de volar.
Quizá sea casi tan dulce como sentirse querido.
Quizá sea mucho mas fácil que aprender a despertar.
Quizá, exasperados, no hallemos ninguna respuesta.
Quizá pretendamos dejar las respuestas de lado.
Quizá sean inútiles, cábalas, mitos, apuestas...
Aunque es más probable que nunca hayamos buscado.
martes, 15 de noviembre de 2011
XXXVII
Enjambre de abejas. Podridas las alas
unos cogen la miel otros cogen espadas.
Unos cogen lana, otros cogen la pala.
Otros cogen tifus, se quedan en nada.
Algunos recitan designios divinos
y a las buenas noches les cantaron trinos:
El Sol nunca ha iluminado el cielo.
La estrella es tan solo un pez linterna
que ha dado tantas vueltas a la tierra
como años lleva el gordo pez en celo
que quiere aparearse con la Luna.
Pero ésta se le esconde y no la encuentra.
El pez da otra vuelta a la tierra.
Ella le canta canciones de cuna.
Mientras todos miramos al espejo
cuando en el eclipse ellos se unen,
cuando allá en el cielo ves el numen,
cuando vemos el niño en el viejo.
unos cogen la miel otros cogen espadas.
Unos cogen lana, otros cogen la pala.
Otros cogen tifus, se quedan en nada.
Algunos recitan designios divinos
y a las buenas noches les cantaron trinos:
El Sol nunca ha iluminado el cielo.
La estrella es tan solo un pez linterna
que ha dado tantas vueltas a la tierra
como años lleva el gordo pez en celo
que quiere aparearse con la Luna.
Pero ésta se le esconde y no la encuentra.
El pez da otra vuelta a la tierra.
Ella le canta canciones de cuna.
Mientras todos miramos al espejo
cuando en el eclipse ellos se unen,
cuando allá en el cielo ves el numen,
cuando vemos el niño en el viejo.
XXXVI
En tu universo
el centro está en tu faz,
tras de tu antifaz.
¿Qué puedo decir
del silencio absoluto
salvo silencio?
viernes, 11 de noviembre de 2011
XXXV
Dicen que el sueño es un juego.
Pero,
al contrario que el resto de los juegos,
no tiene reglas.
La gracia del juego es restarte reglas a la realidad.
Pueden participar tantas personas como haya en el mundo,
incluso más,
pues el tablero en el que se juega ha de ser inventado al cerrar los ojos.
A la hora de rellenarlo,
los jugadores pueden elegir aquello que conocen.
A mi parecer es más interesante soñar con lo desconocido,
aunque el miedo a lo desconocido puede ser angustiante.
Durmiendo se juega a ser:
A ser viento encendiendo las olas,
a ser mar y acariciar la costa,
a ser grillo y cantar a los grillos,
a ser corrupto,
bondadoso,
valiente,
carismático,
caritativo,
o rendirte
y ser nada
y no ser nada.
¿Y qué gana el ganador?
Se lleva el recuerdo de un sueño.
Pero,
al contrario que el resto de los juegos,
no tiene reglas.
La gracia del juego es restarte reglas a la realidad.
Pueden participar tantas personas como haya en el mundo,
incluso más,
pues el tablero en el que se juega ha de ser inventado al cerrar los ojos.
A la hora de rellenarlo,
los jugadores pueden elegir aquello que conocen.
A mi parecer es más interesante soñar con lo desconocido,
aunque el miedo a lo desconocido puede ser angustiante.
Durmiendo se juega a ser:
A ser viento encendiendo las olas,
a ser mar y acariciar la costa,
a ser grillo y cantar a los grillos,
a ser corrupto,
bondadoso,
valiente,
carismático,
caritativo,
o rendirte
y ser nada
y no ser nada.
¿Y qué gana el ganador?
Se lleva el recuerdo de un sueño.
domingo, 18 de septiembre de 2011
XXXIV - FAROS
Al cobijo de farolas
que anclaron la luz tardía
miro el pasar de los días
en mis paseos a solas.
Si el filamento se enciende
lo más lógico es que veas
luz de faro en las mareas
de hilos que al vacío prenden.
Al camino de las flores
cuyo polen es la luz
vago cuan mosca al trasluz
de cristales de colores.
Mas brilla el brillo interior
de personas del pasado
que pasaron por tu lado
cuando fueron de farol.
Faro con raíz de cobre,
con tu bombilla fundida
la oscuridad te lapida
hasta que tu luz recobres.
que anclaron la luz tardía
miro el pasar de los días
en mis paseos a solas.
Si el filamento se enciende
lo más lógico es que veas
luz de faro en las mareas
de hilos que al vacío prenden.
Al camino de las flores
cuyo polen es la luz
vago cuan mosca al trasluz
de cristales de colores.
Mas brilla el brillo interior
de personas del pasado
que pasaron por tu lado
cuando fueron de farol.
Faro con raíz de cobre,
con tu bombilla fundida
la oscuridad te lapida
hasta que tu luz recobres.
sábado, 17 de septiembre de 2011
LA DICTADURA DEL EGO
Cuentan que pudo haber sido sublime, pero ahora no merece ni que haga su descripción. En su momento fue, a su manera, capaz de heroicidades y atrocidades, aunque todavía no se ha afianzado en ningún extremo. Admiró, vio caer muchos ídolos, superó las adversidades de algunas derrotas. Pero sigue luchando, aunque todavía no se cantan sus hazañas. El mundo no se da cuenta de los temores que venció. Quizá no estén muertos del todo. Quizá nunca vivieron.
El mundo en el que vivió, su familia, sus costumbres pudieron haber sido unas u otras. Pudo haber sido cualquiera y a nadie le hubiera importado. Decidió cuando tuvo ocasión para ser quien es ahora mismo. Algunas elecciones fueron acertadas aunque hubo bastantes errores. Pero elegir errores es lo que forja personajes y los hace fuertes. El orgullo desaparece, las cicatrices quedan.
Se rodeó de amistades por iniciativa propia, y a los que no cribaba, el tiempo los acabó por ir arrastrando. Algunos de ellos se alejaron antes de que pudiera olvidaros, y sufrió. No eligió a su familia, pero si como tratarla. Así compartió con los elegidos sus inquietudes, cuando las tuvo. Así expresó el vació cuando su ego se lo permitió. Así mintió cuando lo creyó conveniente. Saboreó besos de miel, masticó soledades hasta que perdieron su sabor. No sabe todavía lo que es la felicidad, por lo tanto duda al sentirla. Quizá sea ese el error, demasiadas preguntas para tan pocas respuestas.
Y ahora está aquí leyendo lineas escritas por extraños, mientras la dictadura del ego pasa lentamente hasta el día del fin de la conciencia. Se está acabando el tiempo de dudar. Tic, tac, tic, tac, tic, tac,...
El mundo en el que vivió, su familia, sus costumbres pudieron haber sido unas u otras. Pudo haber sido cualquiera y a nadie le hubiera importado. Decidió cuando tuvo ocasión para ser quien es ahora mismo. Algunas elecciones fueron acertadas aunque hubo bastantes errores. Pero elegir errores es lo que forja personajes y los hace fuertes. El orgullo desaparece, las cicatrices quedan.
Se rodeó de amistades por iniciativa propia, y a los que no cribaba, el tiempo los acabó por ir arrastrando. Algunos de ellos se alejaron antes de que pudiera olvidaros, y sufrió. No eligió a su familia, pero si como tratarla. Así compartió con los elegidos sus inquietudes, cuando las tuvo. Así expresó el vació cuando su ego se lo permitió. Así mintió cuando lo creyó conveniente. Saboreó besos de miel, masticó soledades hasta que perdieron su sabor. No sabe todavía lo que es la felicidad, por lo tanto duda al sentirla. Quizá sea ese el error, demasiadas preguntas para tan pocas respuestas.
Y ahora está aquí leyendo lineas escritas por extraños, mientras la dictadura del ego pasa lentamente hasta el día del fin de la conciencia. Se está acabando el tiempo de dudar. Tic, tac, tic, tac, tic, tac,...
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